Una nueva técnica activa áreas profundas del cerebro desde el exterior

Una nueva técnica activa áreas profundas del cerebro desde el exterior

El procedimiento podría tratar el párkinson y otros trastornos cerebrales sin tener que abrir la cabeza.

Para controlar los movimientos incontrolados del párkinson hasta ahora había que abrir la cabeza. Mediante una técnica conocida como estimulación cerebral profunda (ECP), se colocan una serie de electrodos en la zona del cerebro a estimular y, con descargas de baja frecuencia, se restaura en mayor o menor grado el funcionamiento normal de las neuronas. Recientemente, un grupo de investigadores de EE UU ha logrado hacer lo mismo pero sin tener que abrir el cráneo. Lo han logrado con ratones, pero ya lo están investigando en humanos.

La activación (o desactivación) cerebral lograda mediante la ECP se empezó a usar a finales del siglo pasado para tratar los casos más graves de la enfermedad de Párkinson. Aunque aún no está claro por qué hace lo que hace, la selectividad de esta técnica a la hora de estimular o inactivar unas neuronas y no otras ha hecho que su uso se extienda a otros trastornos neuronales, como el síndrome de Tourette o casos de anorexia o dolor crónico. También se está investigando el uso de este marcapasos cerebral para tratar la depresión profunda, el autismo, la esquizofrenia o el alzhéimer.

Lo autores de la investigación, cuyos resultados publica la revista especializada Cell, se aprovecharon de un fenómeno eléctrico para llegar hasta a una región interna del cerebro con ondas emitidas desde el exterior. Los distintos tipos de neuronas se excitan a diferentes frecuencias, pero siempre bajas, en el rango de unas pocas decenas de hercios. Sin embargo, los electrodos colocados a ambos lados del cerebro de los ratones del experimento emitían las señales eléctricas en una frecuencia de 2.000 hercios (kHz), exactamente un electrodo a 2 kHz y el otro a 2,01 kHz.

Al encontrarse ambos campos eléctricos, se solapan entre sí, pero generando otro campo con una longitud de onda de esos 10 Hz sobrantes, justo los que necesitan las neuronas para responder al estímulo. Jugando con la corriente y sin mover los electrodos pudieron seleccionar la región del cerebro sobre la que actuar sin afectar áreas por las que la señal de alta frecuencia pasa sin que las neuronas se inmuten. En los experimentos con los ratones, los científicos pudieron activar neuronas del hipocampo sin hacer lo mismo con las del córtex superior. También pudieron interferir en las zonas de la corteza motora que controlan los movimientos de las patas, las orejas y hasta los bigotes de los roedores. Lograron activar el hipocampo de roedores sin afectar otras zonas del cerebro

Si funcionara y no afectara a otras zonas, la ECP perdería su carácter invasivo, lo que abriría un abanico de usos tantos terapéuticos como de investigación. (Fuente: El País)

Multimag Comments

We love comments
No Comments Yet! You can be first to comment this post!

Your data will be safe! Your e-mail address will not be published. Also other data will not be shared with third person. Required fields marked as *